Beschreibung
Vamos a ver. Hay un momento en la vida de un ser humano, que suele ser el sábado a la una y media, que es un momento de estupor, un campo de minas social: el aperitivo. Que viene gente a casa. Y tú quieres poner unas cosas. Unas aceitunillas, que son canónicas. Unas patatas fritas, que no falten. Unas almendras, que siempre hay un cuñado que es muy de la almendra. Y ahí empieza el drama.El drama del cuenco.Sacas ese cuenco de Duralex color ámbar que tienes desde la Transición. Luego sacas otro de Arcopal con unas florecillas que da una pena terrible. Otro que te regalaron en una boda y que no sabes si es un cenicero o un objeto de arte asirio. Es un sindiós. Las aceitunas miran a las patatas con desconfianza, los berberechos sudan nerviosos en su esquina. Un caos. Una anarquía total.Pues se acabó. Efectivamente. Porque ha llegado un artefacto, un sistema, el paradigma del orden aperitivil. Esto que veis aquí. Que no es una cosa cualquiera.¿Y esto qué es? Pues la inteligencia hecha ban