Descripción
La cortina Shanna tiene un color gris verdoso (vert-de-gris) que es tendencia absoluta porque relaja muchísimo la vista. Está hecha con una mezcla de poliéster reciclado y viscosa, lo que le da una caída suave y con peso, nada tiesa. Es perfecta para crear un ambiente sereno y natural en el salón o el dormitorio, combinando genial con maderas claras o plantas.Color zen: ese tono entre gris y verde es súper sofisticado y aporta mucha calma al espacio.Material sostenible: me encanta que sea parte de la colección responsable, usando fibras recicladas para cuidar el planeta.Textura agradable: la viscosa le aporta suavidad y hace que la tela tenga un movimiento muy bonito.